Tras el proceso de reflexión y escucha realizado durante las últimas semanas, el Consejo Pastoral Parroquial ha concretado el nuevo horario de las misas dominicales, que comenzará el domingo 4 de octubre.

El nuevo horario será:

  • 9:00 h, en el templo.
  • 11:30 h, en San Bernardo.
  • 12:00 h, en el templo.

Una decisión fruto de la escucha y el discernimiento

Esta decisión nace del deseo de avanzar hacia una mayor unidad de la comunidad parroquial, favoreciendo que niños, jóvenes, adultos y mayores puedan celebrar juntos la Eucaristía y vivir con mayor intensidad el domingo como día del Señor.

La encuesta realizada entre miembros de la parroquia mostró que una de las principales razones para valorar este cambio era precisamente la posibilidad de fortalecer la comunidad y el encuentro entre las distintas generaciones. Al mismo tiempo, puso de manifiesto algunas preocupaciones, especialmente relacionadas con la participación de los niños y con la necesidad de cuidar una celebración que ayude a todos a vivir la Eucaristía.

Una Eucaristía preparada y participada por todos

El Consejo ha querido recoger estas aportaciones. Por eso, la nueva celebración dominical se plantea como una Eucaristía preparada con especial cuidado, en la que todos estamos llamados a participar. Con la ayuda y la colaboración de todos se intentará que haya un tiempo de preparación antes de la misa para niños, coro, lectores, acólitos y otros ministerios, y se buscará también prolongar el encuentro después de la celebración mediante momentos de convivencia y acogida.

Para hacer posible este proyecto se pondrá en marcha un nuevo grupo de Liturgia, encargado de cuidar y preparar las celebraciones, así como de impulsar la formación de coros, lectores y otros ministerios. La preparación se realizará con antelación, de modo que cada persona pueda conocer y vivir bien el servicio que se le encomienda.

Una comunidad en la que todos tienen su lugar

El Consejo ha subrayado también la importancia de que los niños no sean simplemente espectadores, sino que puedan participar y aprender a vivir la Eucaristía dentro de la comunidad. Del mismo modo, se quiere cuidar especialmente la acogida de quienes llegan por primera vez o participan con menor frecuencia.

La propuesta se desarrollará a lo largo de este curso, con un hilo conductor para cada mes, que ayudará a vertebrar las celebraciones, la formación y la vida de los distintos grupos de la parroquia.

Un camino que hacemos juntos

En definitiva, no se trata simplemente de cambiar unos horarios, sino de dar un paso hacia una parroquia más unida, participativa y acogedora, haciendo de la Eucaristía del domingo el centro de la parroquia y contando con la corresponsabilidad de todos.

El Consejo Pastoral agradece mucho las aportaciones recibidas durante este proceso y anima a toda la comunidad a acoger esta nueva etapa con ilusión, generosidad y espíritu de comunión.