El curso  empezó de la mejor manera posible, terminando las vacaciones con un viaje de grupo, para empezar con ganas el curso. La verdad que fue un fin de semana genial donde nos unimos más de lo que ya estábamos.

A partir de ahí la relación fue a mejor y, a parte de vernos los domingos antes de la Santa Misa, hacíamos otros planes que nos servían para compartir tiempo y como vía de escape del día a día. Hemos formado un grupo de amigos, donde, a demás de rezar, nos animamos y nos preocupamos por los otros. Porque así es el camino de la Fe. Si vas solo es muy probable que acabes perdiéndote, por eso necesitamos un grupo, una familia para caminar y llegar al objetivo, que es Dios.

Podemos decir que entre nosotros somos muy diferentes, pero eso es casi lo mejor que tenemos, que al ser cada uno de una manera nos complementamos como grupo y así crecemos.

Fernando Asenjo