Llevábamos tiempo dándole vueltas a irnos de misiones en familia. Pero nunca dimos el paso. Este año por “casualidades” del destino, se nos cruzó la oportunidad de ir a ese sitio del que durante años habíamos escuchado en la parroquia y que a duras penas podíamos situar en un mapa: Arequipa.

 

Verano 2023

Nuestro párroco Pedro tenía claro el objetivo de este viaje: “quiero que el año que viene podamos ir un grupo numeroso de la parroquia hacia allí. Os necesito para que este año veamos que hace falta allá”. Tras unas sesiones preparatorias, el día 13 de agosto nos fuimos nosotros cinco y dos “hijos adoptivos” más durante 15 días hacia Arequipa. Allí íbamos a conocer la obra realizada durante más de 50 años por el difunto Padre Pozzo: Un jesuita italiano que dedicó la mayor parte de su vida a desarrollar desde la nada, con empeño y confianza plena en la Divina Providencia, lo que es ahora CIRCA MAS: una red de 37 colegios y 6 casas de acogida (allí llamadas Sumac Wasis).

La experiencia no ha podido ser mejor. El país y las personas son muy acogedoras, tiene muchos más rasgos en común con nosotros de lo que pensábamos. Nuestro grupo funcionó muy bien: La experiencia de Yeta, la conexión de nuestros jóvenes con los chavales de allí, su energía entusiasmo y la guía espiritual de Pedro, han sido la combinación perfecta para un viaje que no olvidaremos.

¿Qué nos encontramos allí? Pues un país que se está aún desarrollando. Toda la ciudad nos recordaba a un barrio de Vallecas de los años 70. Todo por crecer y mejorar, lejos de las comodidades que tenemos aquí. Lo más llamativo fueron las personas, que llevan al máximo la confianza en la Providencia Divina. Al entrar en los colegios de CIRCA, los niños saludaban diciendo “Buenos días, ¡FÍATE DE DIOS!”. Palabras que decía el Padre Pozzo. Y así es casi todo: se ponen en sus manos, confiándose plenamente a Él. ¡Y os podemos asegurar que funciona! Nunca ha faltado comida, apoyo o solución a los problemas. Otra característica es la generosidad. Hemos vivido con gente que pudiendo llevar allí una vida acomodada y tranquila deciden irse a vivir a una casa de acogida con su hijo pequeño para hacerse cargo de 15 niños para vivir con recursos mínimos y con lo que Dios provee. Sin recibir nada a cambio más que las sonrisas de los niños. O personas con estudios superiores, que han decidido que deben devolver gratis todo aquello que les fue dado gratis cuando ellos eran uno de esos niños que pasó toda su infancia en un Sumac Wasi.

 

Embárcate con nosotros en esta aventura

¿En qué les podemos ayudar? Os podríamos decir que necesitan ayuda económica, o edu- cación afectivo sexual, mejorar su autoestima o apoyo en las tareas escolares. Todo eso es necesario, sí. Pero lo que más necesitan es un “padre/madre” que les ayude en su día a día, en sus tareas escolares, en resolver sus cuestiones de la vida, que les arregle la lámpara y le enseñen a tener precauciones en la vida. Un “hermano” que juegue con ellos y en el que puedan confiar sus sueños, sus preocupaciones. Que sea un referente de hermano mayor. Un “profesor” que le oriente en los estudios, que les aliente a continuar con los estudios. Necesitan un “primo lejano” que les cuente que hay otras realidades y un mundo fantástico por descubrir, que les inspire a salir y crecer, que les enriquezca. Un “catequista” que les haga comprender que Dios los ama con todo su corazón aunque el mundo sea feo. Si al leer esto te estás preguntado cómo puedes ayudarles tú tienes dos vías: ayuda económica en los proyectos de la parroquia o embárcate con nosotros en la misión que estamos organizando para el año que viene. Porque padre, hermanos, primos, profesores o catequistas podemos serlo todos.

Familia López Vela + Ramón + Miguelo