Curso de verano organizado por la Acción Católica de Madrid
De 18 al 24 de agosto hemos vivido una experiencia preciosa. Fueron unos días de descanso de la rutina diaria, de parar y entrar en formación.
Tuvimos 4 ponentes, todos valorados con un 10. El curso común con el tema Teología del amor humano, y luego teníamos a elegir 3 opciones más: “Hitos de la Historia Eclesial que nos influyen hoy”; “Cinco momentos de la Historia de la música” y el tercero era “Aprender a pensar”, a esta última me apunté yo, fue impresonante.
Todo era para los adultos. También había adolescentes y niños con quien estaba el padre D. DiegoFigueroa.
Todo no era formación, también teníamos laudes, misa, vísperas y rosario. Las tardes libres para ir a la playa.
Éramos bastantes, entre todos llegábamos a 101, y aunque la mayoría no nos conocíamos previamente, la convivencia ente todos, jóvenes, adultos y niños, fue buenísima; todos con un mismo pensar y sentir, el Espíritu Santo entre nosotros.
Los niños estuvieron con monitores, y gracias a ellos, los padres pudieron disfrutar de las conferencias.
La verdad es que ha sido una experiencia para repetir que permite cargar pilas para vivir el resto del año.